iLogic sigue vivo: cuándo una regla de 50 líneas gana a un agente

Me dedico a construir agentes de IA para los productos Autodesk. Es mi trabajo y es la parte de mi trabajo que más preguntas genera. Por eso sorprende tanto cuando mi recomendación, después de escuchar un problema, es una regla iLogic de 50 líneas. Sin LLM, sin servidor, sin tokens. Una regla de las de siempre.
No es una contradicción. Es la consecuencia de una idea que repito mucho: la IA es el medio, no la promesa. Y cuando el medio correcto es más simple, el medio correcto gana.
Cuándo gana la regla
iLogic gana cuando la lógica es determinista. Si puedes escribir la regla en una frase sin que aparezca un "depende", esa automatización no necesita inteligencia: necesita disciplina. Si el espesor es mayor a diez milímetros, usa la plantilla B. Si el material es acero inoxidable, activa el acabado C. Entradas conocidas, salidas conocidas, cero ambigüedad.
En ese terreno, la regla tiene ventajas que un agente no puede igualar. Corre dentro de Inventor, sin servicios externos: no depende de una conexión, de una suscripción ni de un proveedor. Hace exactamente lo mismo hoy, mañana y en seis meses, y eso en ingeniería tiene un nombre: confiabilidad. Se puede auditar línea por línea, se versiona junto con la plantilla que la usa y cualquier colega con algo de VB puede mantenerla cuando tú no estés.
Cuándo entra el agente
El agente se gana su lugar cuando aparece la excepción. Entradas ambiguas que llegan en lenguaje natural. Decisiones que cambian según el contexto. Criterio que hoy vive en la cabeza de una persona y se aplica a punta de clics. Ahí la regla se queda corta, porque la regla solo sabe hacer lo que ya estaba escrito.
La frase que uso para decidir viene de mi propia sesión en Autodesk University: un script automatiza la regla, un agente maneja la excepción. Si tu proceso es cien por ciento regla, un agente solo le añade costo e incertidumbre: pagas tokens por algo que un condicional resuelve gratis, y aceptas una probabilidad de error donde antes había certeza. Si tu proceso está lleno de excepciones que una persona resuelve a mano cada semana, ahí sí hay un caso de agente.
No es una guerra, es una división del trabajo
La conclusión madura no es elegir bando. En los sistemas que construyo, las dos cosas conviven: el agente entiende la intención, decide qué hay que hacer y delega en lógica determinista todo lo que puede ser determinista. La regla ejecuta; el agente orquesta y maneja lo que la regla no previó. Cada capa hace lo que mejor sabe hacer.
Lo que no envejece bien es el reflejo de meterle IA a todo. Cada tecnología tiene su terreno, y reconocer el terreno de cada una es exactamente el tipo de criterio que separa una solución que funciona de una demo que impresiona.
Si tienes un proceso entre manos y no sabes si va por regla o por agente, escríbeme. Esa conversación de quince minutos suele ahorrar meses de proyecto equivocado.
¿Regla o agente? Lo miramos juntos
Cuéntame el proceso que quieres automatizar y te digo con honestidad si va por iLogic, por agente o por ninguno de los dos.